Cuando somos pequeñas, e incluso no tan pequeñas, todas deseamos ser como las princesas de los cuentos de Walt Disney, queremos vivir en un castillo y que un príncipe azul, con el que seremos felices y comeremos perdices, nos de un beso de amor y nos lleve en su hermoso caballo. De lo que no eramos conscientes es de que los príncipes azules no existen, que los verdaderos héroes son esos maridos que respetan a su mujer, que la cuidan, la ayudan en las tareas del hogar, que luchan y se dejan la piel trabajando para que no falte nada en casa, se preocupan de la educación de sus hijos y en general del bienestar de la familia. Dejando a un lado al príncipe azul, centrémonos en las princesas: echando un vistazo a algunas películas de Disney:
Cenicienta, Blancanieves y los siete enanitos y
La Bella Durmiente, he llegado a la conclusión de que yo no quiero ser una princesa,no al menos una princesa como las de esas historias. Las princesas de esos cuentos son mujeres sumisas, sin aspiraciones ni ambiciones en la vida mas allá de su sueño de encontrar a su príncipe azul. Viven padeciendo los males que les propician las brujas, (que cómo no, son personajes femeninos) y lo único de lo que se encargan es de las tareas del hogar. Las tres son mujeres con una inocencia y una vulnerabilidad muy llamativas. Son precisamente estas tres princesas las que más llaman la atención a las niñas, en publicidad, accesorios, juguetes, artículos escolares, etc. son estas princesas las que aparecen y no otras con otros valores como podrían ser Pocahontas o Mulan.
Así que he descubierto, que esas películas tan bonitas de princesas no son más que un conjunto de ideas machistas que degradan el papel de la mujer. Y si alguna niña me dice que quiere ser una princesa como Blancanieves, le diré: "no cariño,es mejor ser como las princesas reales, las de hoy en día, que son mujeres fuertes, luchadoras, y trabajan tanto dentro como fuera del hogar, educan a sus hijos, y en muchas ocasiones no tienen, o no necesitan mejor dicho,un príncipe azul que las rescate.